Betfred, a través de su sociedad Petfre (Gibraltar) Limited, deberá abonar 900.000 libras esterlinas tras una investigación regulatoria que detectó deficiencias en sus sistemas y procedimientos de juego responsable.
La investigación concluyó que la compañía no disponía de mecanismos suficientemente eficaces para identificar de forma automatizada indicadores de riesgo relacionados con el comportamiento de los jugadores, como el volumen de gasto, el tiempo dedicado al juego o determinados patrones de actividad. Asimismo, se constató la ausencia de medidas automáticas inmediatas para reducir los riesgos cuando se detectaban señales claras de posible juego problemático.
Entre las incidencias destacadas figura un procedimiento interno que impedía que una cuenta marcada para revisión de juego responsable volviera a ser evaluada durante un periodo de siete días. Como consecuencia, algunos usuarios con nuevos indicadores de riesgo no recibieron atención adicional a tiempo. En uno de los casos analizados, un cliente llegó a perder 17.900 libras en apenas 24 horas sin que se produjera una nueva intervención por parte del operador.
Según la autoridad reguladora, la compañía reaccionó con rapidez una vez detectadas las deficiencias, implantando medidas provisionales de mitigación y desarrollando posteriormente un plan de acción para reforzar sus controles y adecuar sus procedimientos a los requisitos regulatorios vigentes.













